Como bien sabemos, tatuarse, tener un tatuaje es resultado de la perforación de la piel con aguja y tinta, la cual ha sido una práctica que se ha llevado a cabo desde la antigüedad por diferentes civilizaciones. Existían diferentes razones por las cuáles las personas se tatuaban, así como ahora existen razones sentimentales o simplemente por gusto, por las que una persona se tatúa. Al momento de realizarte un tatuaje es una herida en la piel, convirtiéndose en una cicatriz voluntaria.

¿Cómo cuidamos un tatuaje?

Para que tu tatuaje se cure, logre una cicatrización óptima y así luzca saludable e increíble, te enlistamos los cuidados básicos que debes seguir.

Cuidados básicos:

  1. Cuando el tatuador finalice de realizarte el tatuaje, lo limpiará, lubricará y cubrirá con papel film, el cual se dejará por 2 horas aproximadamente o lo que tu tatuador te indique; ya que debes mantener protegida la herida, el tatuaje recién hecho, para que no se adhiera alguna bacteria o la sangre logre coagular. Transcurrido este tiempo, debes retirar el papel film, recuerda nunca reutilizarlo.
  2. Retirado el papel film, deberás lavar tu tatuaje con un jabón que no contenga ni perfumes ni colorantes, nunca laves directamente bajo el chorro de agua. Es recomendable lavarlo de 2 a 3 veces al día. Y para lavar tu tatuaje recién hecho, te recomendamos usar nuestro Jabón Artesanal D’Orygen caléndula y árbol de té.

¿Qué beneficios o por qué es la mejor opción?

Es un antiinflamatorio y antiséptico natural gracias a que está hecho a base de aceite de coco 100% natural, totalmente amigable con cualquier tipo de piel; ayudará a sanar las heridas, bajar la hinchazón y evitar la comezón gracias a las propiedades de la caléndula.

Recuerda que lo que apliques en la piel, será absorbido un 65% aproximadamente, pero cuando se aplica sobre una herida abierta, la absorción será mayor. Es por eso que recomendamos que seas muy cauteloso, al finalizar el lavado, es necesario que seques la zona presionando con una toalla de cocina, no frotes. NUNCA retires las costras o pellejos que se vayan formando.

  1. Hidrata tu tatuaje. Hay cremas especiales que recomendará el tatuador, es recomendable que utilices crema humectante (sin compuesto químico) en la zona tatuada cada vez que limpies y seques, no aplicar en exceso, solamente una ligera capa masajeando hasta que la piel la absorba. Si crees que hay exceso de crema, puedes presionar levemente con una toalla de cocina.
  2. Protege. No expongas tu tatuaje al sol los primeros 15 días (puede varías por el tamaño) después de haberlo realizado. Queda prohibido exponerlo a ríos, mar, albercas y otro tipo de lugares donde que pueda coger alguna infección. Evita estar en constante roce con la ropa, y si es necesario que quede tapado, procura usar tela de algodón.

Limpia – hidrata – protege, son los pasos básicos a seguir si quieres que tu tatuaje sane y luzca como debe de ser, usa el jabón de caléndula para curar y cuidar diariamente esa cicatriz. El cuidado que le des, se reflejará en el resultado final.