Cactus, ¿sabes cómo cuidar este tipo de planta?

cactus

Como bien sabemos, los cactus son plantas que pueden sobrevivir sequías extremas, ya que tienen la capacidad de acumular agua en sus hojas y raíces.

Una de las características que los distingue son las púas / espinas que los cubren, las cuáles, dependiendo la especie, puede tener diferente longitud, color y grosor.

Estas plantas se han vuelto más comerciales en cuestiones de decoración de hogar u oficina, tanto en interiores como en exteriores. Los cactus son variados, ya que hay infinidad de especies y por lo mismo varían en tamaño, flores, pero siempre resaltando su belleza entre las espinas agresivas que los caracterizan.

 

¿Cómo cuido mi cactus?

Para los cactus, la luz y el calor son totalmente necesarios para su desarrollo además de otros factores que se requieren para su cuidado.

Riego.

La frecuencia en que se regarán los cactus dependerá del suelo empleado, la capacidad de retención de agua, temperatura y humedad del ambiente.

Empezando primavera, cuando el riesgo de heladas va desapareciendo, se observa que la planta empieza a brotar, este es el momento adecuado para regar con frecuencia, es decir, regar una vez cada 10 a 12 días; se irá aumentando la frecuencia de riego conforme se acercan los meses cálidos, de 4 a 8 días. Ya que llegue el otoño, la frecuencia nuevamente será reducida, regando una vez cada 8 a 10 días, espaciándolo cada vez más para que las plantas entren en reposo; llegando a casi suprimirlos durante invierno (diciembre y enero), dando un riego suave si es necesario, cada 20 a 40 días en el periodo donde el frío domine.

Notas:

  • Con temperaturas inferiores a 10°c, los cactus no deben ser regados ya que llegan a pudrirse.
  • Es mejor regar mojando todo el volumen del suelo, que varios riegos superficiales, ya que no llegarán a la raíz.
  • Entre riego y riego, se debe dejar secar la tierra.

Temperatura.

En invierno, no es nada recomendable tener los cactus en habitaciones cerradas y calurosas, ya que temperaturas superiores a 20°c evitarían su reposo invernal, el cual es necesario para esta planta.

La mayor parte de este tipo de planta, no soportan temperaturas inferiores a los 7°c; es importante señalar que no debe cohabitar frío y humedad en el suelo o ambiente en el que se encuentra el cactus.

Iluminación.

Los cactus necesitan iluminación, pero no todos soportan directamente los rayos del sol.

Las especies que tienen pelos, espinas fuertes o numerosa cantidad de espinas, requieren sol; mientras que las especies que tienen pocas espinas requieren algo de sombra.

Señalando que todas las especies requieren ventilación.

Abonado.

Aunque los cactus toleran suelos pobres de nutrientes, si se cultivan en una tierra repleta de estos, su crecimiento será más vigoroso y por consiguiente, su flora será más bella.

La tierra básica para los cactus debe tener: porosidad, moderada riqueza en nutrientes, moderada retención de humedad y, pH cercano a 6.

De igual manera se puede obtener algún tipo de fertilizante formulado especialmente para este tipo de plantas, los cuáles aportarán lo que los cactus necesitan en sus periodos de máximo crecimiento.

Trasplante.

Si notas que tu cactus: deja de crecer, adquiere mal olor o, se le desbordan las raíces por los agujeros de drenaje; quiere decir que necesita ser trasplantada.

Una de las mejores épocas para trasplantar tu cactus, es primavera, ya que si lo realizas en invierno, el cactus sufrirá un retraso con sus brotes.

La nueva maceta deberá ser de mayor tamaño a la que se encontraba plantado, lo más recomendable es usar macetas de barro o cuencos.

¡Usa guantes gruesos, reforzados o capas de papel para que no te pinches con las espinas!

  • En el fondo de la maceta debes colocar una capa de drenaje: tierra volcánica, gravilla o arlita; seguida de una capa de tierra para cactus.
  • Introduce el cepellón protegiendo tus manos, rellena los huecos con tierra; si gustas, puedes poner encima una capa de piedra volcánica para decorar, además que ayudará a que el cactus no esté en contacto directo con la tierra húmeda.
  • Trasplantado, no debes regar hasta que pasen de 3 a 6 días, para que las “heridas” causadas durante este cambio cicatricen y tu planta no se pudra antes de tiempo.

Ves, no es tan difícil tener una de estas plantas, al contrario, con la información adecuada te animarás a tener uno, dos o más.