Cuida tu piel ante cualquier tipo de clima

Piel

Estamos en plena primavera, y como bien sabemos, es una de las estaciones más inestables que siempre viene llena de cambios, cambios que nos vuelven locos a la hora de elegir un outfit , saber cómo cuidar nuestra piel ya que la afectan negativamente o, cambios totales en nuestro estado anímico.

¿Cómo daña a nuestra piel el cambio de  clima?

El hecho de que una semana podamos disfrutar de un cielo despejado, al otro día del sol en su máximo esplendor con un calor infernal, y a los tres días un diluvio universal, provoca cambios en los ácidos grasos de nuestra piel.

Es por eso que debemos anticiparlos al “tiempo” de la temporada y prepararnos de acuerdo a la situación atmosférica.

Te damos unos consejos para cuidar tu piel en primavera:

  • Agua: no dejes que el calor te haga perder nutrientes y te deshidrate, hidrátate, cuídala, además que te ayuda a mantener la mente activa. Toma 2 litros al día.
  • Protector Solar: aunque no estés en la playa, los rayos ultravioletas están presentes; usando protector solar nos protegemos de la agresión de los rayos UV.
  • Humectación: de acuerdo a tu tipo de piel, es que debes buscar productos que se adecúen a sus necesidades, ya que al entrar en contacto directo con el sol, la piel empieza a perder nutrientes. No olvides consultar a un dermatólogo para saber qué tipo de crema es mejor para ti.

Por si el calor no es suficiente, en esta temporada primaveral podemos toparnos con lluvias, desde las menos abundantes, hasta tormentas eléctricas y granizo; pero sobre todo, días fríos.

También debes cuidar tu piel en este tipo de clima:

  • Ejercítate: hacer ejercicio ayuda a que la piel elimine toxinas a través del sudor.
  • Humectación: evita la resequedad, esta sucede si te expones a bajar temperaturas.
  • Agua: aunque no tengas calor o sientas que no te deshidratas porque no hay sol, tu cuerpo necesita hidratarse, en parte evitarás la resequedad. Por lo menos toma 1,5 litros al día.

No olvides la limpieza facial de cada noche, antes de dormir lava tu cara con un poco de agua tibia, con jabón especial y, al final rocía un poco de agua fría para cerrar poros; sin olvidar aplicar una crema de noche, para hidratar y sobre todo, dejar que tu piel respire y descanse.